Harvey, David. Crónicas anticapitalistas. Ed. Akal. Madrid, 2023, 230 pp.
Publicado en El Viejo Topo

A estas alturas no es necesaria una presentación del teórico marxista David Harvey. Actualmente profesor e investigador del CUNY Graduate Center (institución de la City University of New York), Harvey posee la gran virtud de explicar de forma comprensible procesos que podrían considerarse complejos, causados por múltiples factores y desencadenantes de diversas consecuencias. ¿Qué procesos son estos? Aquellos que configuran nuestra realidad histórica.
Uno de esos procesos, puntapié inicial del partido que las clases sociales seguimos disputando, es el de la «acumulación originaria», ese infeliz arranque del capitalismo que fue célebremente descrito por Marx. Desde entonces, y siguiendo un método un análisis de inspiración marxista, ha sido posible conceptualizar el capitalismo en sus diversas facetas: económicas y sociales por supuesto, pero también políticas y psicológicas. Y ese ha sido, precisamente, el cometido del trabajo intelectual de Harvey. Una vida dedicada a la investigación académica desde el compromiso político. Y parte de ese ambicioso trabajo intelectual resulta compendiado en las algo más de doscientas páginas que conforman el libro que reseñamos.
Crónicas anticapitalistas, que se deriva de la participación de Harvey en una serie de podcasts (disponibles en la web Democracy at Work) iniciados en 2018, se plantea en forma de intervención teórica. Así, prescindiendo de formulaciones excesivamente abstractas, el autor asienta sobre la base de casos concretos algunos de los grandes temas que han caracterizado sus anteriores obras. Como resultado de ello, al lector no versado se le abre la posibilidad de dimensionar de forma accesible, pero con suficiente profundidad, la actual morfología del capitalismo: el neoliberalismo, y sus contradicciones inherentes.
A lo largo de sus diecinueve capítulos se abordan, entre otras cuestiones, el poder financiero, la concentración de la riqueza, la importancia de China en la economía mundial, la solución espacial al exceso de acumulación de capital, la industria del consumo, los límites del crecimiento económico, la alienación intrínseca al sistema capitalista, la necesidad de disputar la libertad desde posiciones socialistas… Un recorrido en el que Harvey no descuida ciertas aportaciones encaminadas a que una fuerza social alternativa logre avanzar en su tentativa por superar el marco neoliberal. El planteamiento es que, si bien el neoliberalismo sigue operando activamente, es incapaz, a la vista de la conflictividad social que se expresa en distintas partes del planeta, de seguir obteniendo el consentimiento de amplias masas de población.
Publicado originalmente en 2020, el libro da cuenta de algún que otro fenómeno coyuntural como fue la pandemia del COVID-19 y las repercusiones que de esta perturbación se siguen. Pero es el asalto a otro aspecto coyuntural lo que se le puede reprochar: Harvey sobredimensiona el supuesto «giro autoritario» que supuso la elección de gobernantes con retórica nacionalista y conservadora (Trump, Bolsonaro, Modi…). Porque, una vez disipada la histeria de los mass media, la «amenaza neofascista» que nos profetizaban se ha revelado un espantajo con el que la facción liberal-progresista de la clase capitalista alecciona al electorado en el modo correcto de votar. A diferencia de lo sugerido por Harvey, cabe pensar que el proyecto neoliberal no necesita apoyarse (al menos por ahora) en un fascismo renacido, pues ya logra implantarse por medio de esa forma sutil, repleta de apelaciones a la diversidad y la tolerancia, a la que Nancy Fraser denomina «neoliberalismo progresista».
En cualquier caso, Harvey es un intelectual imprescindible para comprender las encrucijadas a las que nos conduce el capitalismo, ya sea por su convencional funcionamiento o por sus crisis recurrentes. Y en esta ocasión nos encontramos ante un libro igualmente riguroso, pero de estilo ameno, de inequívoca vocación pedagógica, que además ofrece un apéndice con «preguntas para el debate y lecturas complementarias» que podría serle de utilidad a docentes, activistas y militantes, así como a padres exigentes con la formación de sus hijos.
Si Harvey contribuye a actualizar el pensamiento marxista es porque logra disponer su potencia analítica al servicio de expresiones sociopolíticas emancipadoras. Dicho con sus palabras: «Vivimos tiempos peligrosos, pero también propicios a la exploración de nuevas posibilidades».